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Melior finis quam principium

Se acabó . No tiene sentido seguir con este blog en la era de las redes sociales y de lo que vendrá. Desde ahora, trasladaré mis perpleji...

jueves, 26 de febrero de 2015

Titulares engañosos

A veces basta con leer dos periódicos para saber que la prensa te permite saber qué cosas pasan pero no cómo pasan.

De la misma noticia, el desalojo de una familia con seis hijos de su casa, un diario dice que ayer se "refugiaron" ("duermen ya", dice en portada) en el centro de Servicios Sociales de la localidad; y otro que se "encerraron" para pedir ayuda.

Si se lee el cuerpo de la noticia, ambos hablan de "encierro": no hay, por tanto, ni "acogida" ni "refugio" por parte de los Servicios Sociales, de momento.

jueves, 19 de febrero de 2015

Sofismas sobre el aborto

Carmen Montón, diputada socialista, tiene el mérito de haber dejado a los sofista griegos y al mismo Gran Hermano (el de Orwell) en meros aprendices, a cuenta de la birriosa "no reforma" de la "ley del aborto" que ha perpetrado -con nocturnidad y alevosía-, el cobarde, indecente y mentiroso gobierno del Partido Popular.

Pero vamos con Montón, que me caliento. Dice la diputada estar en contra de que una "mujer" de 16 a 18 años deba pedir a sus padres-tutores permiso para abortar.

Primero destaca que una una fémina de 16 años se la llame mujer para unas cosas y niña para otra, según convenga a los intereses de cada cual.

Y luego, que piense que la intervención de los padres aboque a las menores al "aborto clandestino inseguro", cuando la experiencia de los que trabajan a pie de calle con las jóvenes con embarazos de riesgo es que casi siempre ellas quieren seguir y son sus progenitores y el entorno los que presionan para que aborten.

Montón argumenta desde el pináculo de la ideología de género; pero no se mancha del barro de la terca realidad que fuerza a tantas jóvenes a la fornicación precoz y, como consecuencia, al aborto.

lunes, 9 de febrero de 2015

Pero... ¿quién ayuda a quién?

Denuncia Lola, concejala socialista de mi ciudad de acogida, que la ayuda del ayuntamiento del que forma parte -aunque en la oposición- al comercio local, es raquítica.

No acabo de entenderlo. Hasta ahora pensaba que era el comercio local el que tenía que contribuir vía impuestos al presupuesto del ayuntamiento y no al revés.

De verdad que la lógica esta de que las administraciones públicas tienen que hacerlo todo se me escapa.