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Melior finis quam principium

Se acabó . No tiene sentido seguir con este blog en la era de las redes sociales y de lo que vendrá. Desde ahora, trasladaré mis perpleji...

lunes, 26 de junio de 2006

Ciento veinticinco

Ciento veinticinco, sólo 125, según la prensa partidaria hasta la abyección, lograron reunir los del arco iris en mi ciudad de acogida el día de su "orgullo". Y eso que era una concentración de toooooda Andalucía, Ceuta y Melilla incluidas -¡jo al dato!-.
Si le aplicamos la rebaja del factor de corrección manifestaril, si allí había una cincuentena de GLTB, políticos oportunistas incluidos, pueden dar gracias. Eso sí, mucha prensa, mucha tv, mucha radio, mucho bombo y platillo. Lo único grande parece ser que fue la bandera. ¿No podrían relajarse y dejarnos un poco tranquilos?

sábado, 24 de junio de 2006

Abofetear al posadero

El Festival de Teatro de Almagro es uno de los más prestigiosos de España. La Iglesia, como en tantas otras ocasiones en que la cultura brilla, presta su patrimonio para celebrar en el interior de templos y monasterios actos diversos. Pero hete aquí que este año, la organización del Festival de Almagro tuvo la feliz idea de celebrar en el claustro de un monasterio de la localidad un recital de "Cantes Republicanos y de la Guerra Civil", a cargo de la cantaora, siempre complaciente con el poder cuando hay rosas por medio, Carmen Linares. Las letras de los cantes republicanos, digamos que a veces no eran muy respetuosas con las buenas costumbres, y además en el propio claustro hay enterrados varias decenas de monjes que sufrieron martirio a manos de tropas republicanas durante la Guerra Civil. El Obispado, con buen criterio, comentó que quizá el claustro del convento no era el lugar más adecuado para celebrar ese espectáculo; la organización del Festival se rasgó las vestiduras a la Caifás, y apeló a la libertad de expresión, atacando la actitud censuratoria de la Iglesia. Para mí, el tema está bastante claro: es como pedir posada y al entrar, abofetear al posadero en la cara.

jueves, 22 de junio de 2006

Tontería al cubo

Leo: La FIFA ordena cerrar capillas en los estadios de fútbol por respeto a los no cristianos. Las capillas de los estadios de Berlín y Gelsenkirchen permanecen cerradas durante el Mundial de Fútbol por orden de la FIFA. Lo contrario, alega la organización, supondría una falta de "respeto" a los no cristianos y podría originar problemas de seguridad. Mientras, en Arabia Saudita, cuatro ciudadanos extranjeros cristianos han sido detenidos por rezar en una vivienda privada.

¿Se puede saber por qué dos capillas abiertas son una falta de respeto hacia nadie? Y ya puestos, al descerebrado que eso le ofenda, ¿no le pueden ofender las capillas aunque estén cerradas?. ¿Van estos reprimidos de la FIFA a cambiar el nombre de Gelsenkirchen -iglesia de Gelsen- por respeto a los no cristianos? Hace falta ser tontos del culo, o miserables para actuar así.

No pasa nada porque haya capillas o iglesias en Alemania, es lógico que así sea, y si a alguno no le gusta que se fastidie, que es culpa suya, no de los demás, ese disgusto tan gratuito. Además, ¿acaso se piensa en el respeto debido a los creyentes? ¿Van a cerrar las cervecerías "por respeto" a los que no beben?

"Problemas de seguridad", dicen; pues si no son capaces de resolver los problemas de seguridad que no organicen mundiales.

Lo peor de la decadencia de occidente es que ha empezado a derretir los cerebros, por lo menos los de la FIFA.

martes, 20 de junio de 2006

Derechos Humanos

Hoy comienza la andadura del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, algunos auguran una "nueva era" en esto.

Yo, en cambio, me echo a temblar. Sólo pido que, por lo menos, dejen los derechos humanos como están.

lunes, 19 de junio de 2006

Unidad de España

¿No va a estar amenazada la unidad de España

si por brindar por ella

te abren una investigación?

A la fuerza ahorcan

Sólo un escaso 37% -ni llega- de los catalanes aprueban el nuevo estatuto de autonomía. Y eso que no cuentan a los que, como yo, estamos censados en otros lugares de España, por los motivos que sean.

Es lo que pasa cuando nuestros representantes políticos, a los que elegimos y pagamos para que nos sirvan, se distraen intentando pasar a la posteridad poniendo un huevo.

Vale, ya lo han puesto; pero que no nos vengan ahora con que es lo que quiere Cataluña y bla, bla bla.

Por favor, recordemos a los gobernantes que no son más que funcionarios a sueldo al servicio de los ciudadanos, no los depositarios de esencias patrias o de ideales sublimes.

sábado, 17 de junio de 2006

Dineros públicos

Leo en la prensa de hoy: "Motril -ciudad costera de la provincia de Granada-, regaló 3.000 entradas del concierto de Víctor (Manuel) y Ana (Belén) para camuflar el fiasco de ventas. El evento cuesta a la ciudad 80.000 €". Parece ser que las entradas de regalo se distribuyeron entre empleados municipales, asociaciones de vecinos, etc.
Ya se sabe, están próximas las elecciones municipales...

Pero lo más gordo es que el Ayuntamiento -socialista-, justificó el dispendio por el "fin social" del evento.
Curioso, en un lugar donde se celebró el
"Primer Encuentro Nacional por la Laicidad en España", en julio de 2001, con la colaboración del Ayuntamiento de Motril y la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía, cuya segunda propuesta, de cinco, consistía en pedir de inmediato "El cese de la financiación estatal a cualquier institución religiosa".
Claro, ninguna institución religiosa tiene fin social alguno. Estos social-laicistas son la reberza.

martes, 13 de junio de 2006

Las cuitas del joven Werther

Este otro cuento del polaco Slawomir Mrozek refleja por medio de la reducción al absurdo el “buenismo” imperante que considera la juventud como un valoren sí mismo suficiente, que ahorra la necesidad del esfuerzo y la responsabilidad personal.

El director de la filarmónica nos recibió con amabilidad.
­-¿En qué puedo servirles?- preguntó.
-Nos debe cincuenta mil.
-Es posible, pero no acierto a saber por qué razón. ¿Podrían ustedes aclarármelo?
-En calidad de anticipo -le aclaré.
-Tal vez, es una práctica habitual. Pero anticipo, ¿a cuenta de qué?
-De nuestra actuación en la filarmónica.
-Sí, eso ya tiene cierto fundamento. Sin embargo, si no me falla la memoria, es la primera vez que nos vemos. ¿Acaso hemos firmado un contrato por correo?
-Aún no, pero podemos firmarlo ahora mismo.
-Indudablemente. Pero quisiera conocer a grandes rasgos su propuesta. ¿Ustedes forman un conjunto musical?
-De momento no, pero lo formaremos.
-¿Y más o menos con qué repertorio?
-Eso ya lo veremos cuando aprendamos a tocar.
-¿A tocar?
-Sí, a tocar instrumentos musicales, por supuesto.
La torpeza de ese individuo comenzaba a enervarme.
-¿Quiere decir que aún no saben?
-Aún o ya, ¿qué más da? El futuro de todas formas nos pertenece. ¿No ve que somos jóvenes?
-¡Oh!, desde luego. Sin embargo, ¿puedo sugerirles algo? Primero aprendan a tocar, después toquen un poco y después nos vemos. El futuro sin duda les pertenece.
Y no nos dio el anticipo, el muy facha. Salimos de allí perjudicados socialmente. En el muro había un cartel que anunciaba la actuación de un tal Mozart.
-¿Quién es? -preguntó..., pero no me acuerdo cual de nosotros, porque me falla la memoria, sobre todo antes del mediodía.
-Seguramente un viejo.
Dejamos de pensar en el arte y nos dedicamos a construir una bomba. Un día de estos la pondremos en la filarmónica. La lucha por la justicia es lo primero.

El homo sapiens y las pagas extras

El fin de semana pasado pude comprobar sorprendido (pero menos), que la última página del suplemento de "El Semanal" que edita Vocento estaba dedicada a ese fenómeno musical de nuestro tiempo llamado El Koala. Me parecía el sujeto un poco primitivo, pero simpático, aunque hace poco le vi en Canal Sur unas declaraciones igualmente primitivas y algo zafias. Este fin de semana, sin embargo, leí un par de entrecomillados interesantes. A saber: a la pregunta de qué pasará cuando el verano pase y "El Corrá" nos hastíe hasta morir, el individuo responde, poco más o menos: "Lo que diga el de arriba. Estamos aquí para lo que disponga el Jefe". La fe del arriero en estado puro. Y lo remata: "Soy un currante al que Dios le ha ido anotando las horas extras y ahora se las liquida de golpe". Lo dicho, el muchacho tiene fondo, más que "El Corrá".

jueves, 8 de junio de 2006

El octavo día

Este cuento del polaco Slawomir Mrozek plantea con humor la vana pataleta del ser humano que quiere emanciparse de sus límites –tan actual-, enfrentándose a Dios Creador y chocando con la verdad, para su propia desgracia.

Dios trabajó seis días y descansó el séptimo. El hombre no es Dios, se cansa antes, por lo que consideró que el sábado también le correspondía como día de descanso. Esta decisión no encontró una expresa objeción por parte de la Instancia Suprema.

«Si ha salido bien con el sábado, tal vez también cuele el viernes», pensé, y dirigí a Dios una solicitud con el siguiente contenido:

«A causa del cansancio que siento después del lunes, el martes, el miércoles, el jueves y el viernes, ruego tenga a bien otorgarme también el viernes como día libre de trabajo. Homo Sapiens.»

No hubo respuesta, por lo que consideré que también el viernes me había sido otorgado.

Sin embargo, entre el miércoles y el resto de la semana quedaba el horrible jueves. Nada cansa más que el trabajo el último día de la semana laboral. Así que escribí, esta vez con más atrevimiento:

«“El hombre es una caña pensante” (Blaise Pascal, 1623-1662). Yo pienso que tampoco debo trabajar los jueves.»

Ahora mi semana laboral acaba el miércoles por la tarde. Sí, pero ese miércoles... El silencio de Dios me dio valor.

«Exijo la supresión del miércoles como día laborable. Prometeo.»

En cuanto al martes, me rebelé ya abiertamente:

«“Llamarse hombre llena de orgullo” (Maxim Gorki, 1868-1936). El martes atenta contra mi dignidad. Estoy en total desacuerdo y acabo el lunes.»

No hubo respuesta, así que con el lunes fue muy fácil. Bastó con un telegrama:

«El lunes también queda excluido.»

Ahora tenía siete días de la semana libres y me sentía orgulloso de mi rebeldía (L´homme révolté, Albert Camus, 1913-1960). Pero al cabo de un tiempo me di cuenta de que la semana sólo tenía siete días y, por lo tanto, yo no podía tener más de siete días libres a la semana. Semejante limitación de mi libertad me pareció inadmisible. Así que telegrafié a Dios:

«Crear inmediatamente un octavo día.»

No contestó, lo cual me afirmó definitivamente en mi convicción de que Nietzsche tenía razón (Friedrich Nietzsche, 1844-1900) y Dios no existía. Pero en ese caso, ¿quién era el culpable de que la semana sólo tuviera siete días y de que yo no pudiera tener más de siete días libres a la semana?

Cogí un palo y me puse al acecho en la escalera. Cuando pase un vecino, le arreo.
A fin de cuentas, alguien tiene que ser el responsable de la injusticia que se me ha hecho.

Hombre de conciencia

«Un hombre de conciencia es el que no compra tolerancia, bienestar, éxito, reputación y aprobación públicas renunciando a la verdad» (Cardenal J. Ratzinger, Verdad, Valores, Poder).

Habrá que salir a plena luz con un farol, como Diógenes, en busca de un hombre de verdad, un hombre de conciencia, que no sea parte del rebaño.

domingo, 4 de junio de 2006

Felipe II vende cerveza

Enseñar Historia, como todas las asignaturas hoy en día, tiene que ser duro. Mis libros de Historia estaban llenos de letras, había pocos "dibujos", pero los leía encantado por el ansia de aprender. Ahora no. Ahora la historia se aprende viendo "Érase una vez el hombre" (la visión gabacha del asunto), con suerte. La mayoría de los niños desconocen hasta la Universidad (e incluso más allá) el orden de los reyes de España desde Isabel y Fernando. Por ende, probablemente desconozcan a su bisnieto, Felipe II. Pero esto ya se ha acabado. La campaña publicitaria de un conocido centro comercial presenta al personaje en toda su dimensión histórica... anunciando que la primera lata de cerveza cuesta 0,24, pero que con la nueva oferta, la segunda sólo cuesta 0,12. Un día de éstos, el profesor preguntará: ¿Alguien sabe quién fue Felipe II? y los infantes, que absorben como esponjas todo lo que ven en la caja tonta, responderán al unísono: ¡El que vende la cerveza! De ahí a convertirse en historiador progresista, sólo media un paso.

Una pregunta inocente

Hace unos días, una persona muy allegada a mí fue madre. En la Maternidad, le hicieron una "encuesta de satisfacción" sobre los servicios del Hospital: cómo había ido el parto, el tratamiento posterior, si la praxis había sido la adecuada... Entre unas 40 preguntas que la encuestadora hacía como una metralleta, se deslizaba una que decía: ¿Ha utilizado usted los servicios religiosos del Hospital? La reciente madre apenas pasó 24 horas en el Hospital (gracias a Dios, todo fue muy bien), y, teniendo que estar como es normal al pie de la cuna del bebé, no había bajado a la capilla a dar gracias a Dios en el Santísimo Sacramento, así que a punto estuvo de responder que no. Pero luego pensó, no muy inocentemente por cierto: ¿A qué viene esta pregunta? Y, malpensando, ató cabos. ¿Querrán convertir la capilla en un espacio "multiconfesional", sin sacerdote ni posibilidad de que el Señor esté presente? ¿Ahorrarse el sueldo del capellán? Y respondió que sí. Mirad que os envío como ovejas en medio de lobos...

viernes, 2 de junio de 2006

Imprescindible

SOY DE ESPAÑA

En recuerdo de Rocío Jurado:

Tengo el cuerpo empapado
de mi patria,
soy de tierra caliente,
tengo raza.
Defendiendo a mi gente
soy montaña,
siempre miro de frente
soy de España.

Mi perfume es la arena
de mis playas,
y mis venas son cuerdas
de guitarra,
que revientan de fuerza
cuando cantan,
a esa bendita tierra
de mi alma.

Soy de España

No consiento al que de ella
mal me habla,
el que no esté contento
que se vaya.
No me gustan los hombres
que se callan
y que rompen mi tierra
en voz baja.

Mi perfume es la arena
de mis playas,
y mis venas son cuerdas
de guitarra,
que revientan de fuerza
cuando cantan,
a esa bendita tierra
de mi alma.

Soy de España.

Guau, guau

La Audiencia de Barcelona ha denegado a un hombre el derecho a encontrarse con su perro, propiedad de su ex esposa, por considerar que el pacto en el que ambos cónyuges acordaron el régimen de visitas del animal no puede ser garantizado por los tribunales. Dicho pacto otorgaba a la mujer la propiedad del perro y reconocía el derecho del ex marido a visitarlo.

Sin embargo, el tribunal recuerda las dificultades que plantea el acuerdo: la realización de visitas no incluye el contacto con el animal, ni tampoco la posibilidad de sacarlos a la calle, "pues ello conllevaría una relación de confianza entre el visitador y el propietario no usual entre ex esposos". Además "implican determinados riesgos para el animal, como los derivados de los contactos con otros perros, y para terceros a los que pudiera dañar", cuya responsabilidad debería asumir la propietaria.

Uno, que es de Barcelona pero hace años que no vive en ella, se pregunta qué clase de perros hay ahora allí, qué clase de ex esposos y qué clase de jueces.

Guau, guau.