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Melior finis quam principium

Se acabó . No tiene sentido seguir con este blog en la era de las redes sociales y de lo que vendrá. Desde ahora, trasladaré mis perpleji...

martes, 31 de mayo de 2011

Coches oficiales

Las cosas nunca son sencillas. Hoy, los concejales de UPyD de Madrid son glorificados por poner en práctica una de sus promesas electorales: han rechazado los coches oficiales que les corresponden.
Esto me recuerda lo que me contó en cierta ocasión un recién nombrado alto ejecutivo de TVE: le correspondía un coche oficial por su cargo; pero él, como los concejales de ahora, decidió no utilizarlo. 


Al poco recibió la visita del chófer de plantilla que le preguntó si pensaba dejarle sin hacer nada durante todo el día, y posiblemente, a la larga, sin trabajo.


Esta persona decidió utilizar el vehículo en adelante, solo pensando en su chófer. Decididamente, no hay que dejarse llevar fácilmente por los gestos para la galería y estar atentos a la letra pequeña.

lunes, 23 de mayo de 2011

Pobres incomprendidos

Si hay algo que me causa perplejidad (en realidad me incinera) es tener a los políticos hasta en la sopa, haciendo declaraciones que no son más ruido y para que sepamos que siguen ahí. Además, tengo la comezón de que nos tratan como a tontos: por eso ha-blan des-pa-ci-to y en parábolas ("la Tierra no es de nadie, es del viento"), y no tienen reparo en mentir y contradecirse, como si tuviésemos alceimer avanzado.


Las elecciones como las de ayer elevan el fenómeno al paroxismo. Ya me sulfura que salgan los vencederos a agradecer la confianza depositada en ellos: que no, oiga, que no me tiene que agradecer nada, lo que tiene que hacer es ponerse a trabajar bien, que para eso le pagamos, y ojo con meter la pata, o la mano, que se las cortamos.


Pero la broma macabra es la de los perdedores. Dice el fracasado candidato verde de mi ciudad de acogida que los electores no hemos entendido su programa de ciudad: ¿no será que usted no ha sabido explicarlo? O, peor aún, ¿y si resulta que sí lo hemos entendido y por eso mismo, precisamente, no lo hemos votado?
La palma se la lleva el defenestrado alcalde comunista de Córdoba, que después de la debacle (- 15%) se descuelga con que los ciudadanos se han equivocado votando a los populares (+ 50%). ¡Olé talante democrático y respeto por la voluntad popular!


De todos modos, en el fondo, me encanta cuando a los comunistas se les eriza el plumero.

Ante crisis, imaginación

En un bar de Cádiz

martes, 17 de mayo de 2011

Economía sostenible


Lo habéis visto bien….

Presupuesto de la obra… 973 €
Precio del cartel… mejor no saberlo.
Trabajo que realizar… cambio de 3 farolas
Plazo de ejecución… 3 meses

Así nos va.

sábado, 7 de mayo de 2011

Sobre beatificaciones

La razón política lo devora todo, consume hasta acontecimientos inmensos y de complejidad máxima como son la vida y la obra de un pontífice inabarcable como Juan Pablo II, y el tan sencillo como grandioso acto de su beatificación.


Lo digo porque leo en mi prensa de referencia comentar la reciente ceremonia en términos como los siguientes: "Benedicto XVI beatifica a Juan Pablo II por su contribución a la caída del comunismo"; o, "La Iglesia reconoce la relevancia de Juan Pablo II en la historia del siglo XX".


Joaquín Navarro-Valls, durante tantos años portavoz del Papa Juan Pablo II, sale al paso de este desenfoque en una reciente entrevista (El Mundo, 30 de abril): "Con la beatificación de Juan Pablo II no se trata de hacer un juicio histórico sino de saber si vivió en grado heroico las virtudes".


Historia, virtudes. ¡Qué lejos está la razón política de toda trascendencia, es decir, de la realidad! Porque la razón política -este es el gran peligro de su absolutización-, es terriblemente reduccionista.