sábado, 8 de julio de 2006

Santa Paciencia

Estoy viendo por televisión la visita del Papa, y reflexiono al mismo tiempo sobre la noticia (esperada, pero no por ello menos impactante), de que nuestro presidente, el señor Rodríguez, y su mano derecha (que no sabe lo que hace la izquierda, porque la izquierda tampoco sabe lo que hace), ese dechado de virtudes exteriores e interiores que responde al nombre de María Teresa (qué dos nombres para semejante pájara, o pajarraca) no van a ir mañana a la Misa de clausura del Encuentro Mundial de la Familia. Vaya hombre, qué pena. Y encima, Benedicto XVI, el Bendito Papa que nos gobierna, quiere todavía hablar con ella para contarle algo que, seguro, le conviene, pero que la vice no quiere oír. Santa Paciencia la de Pedro ("Tu es Petrus"), dispuesto a poner la otra mejilla para que alguien indigna siquiera de besar el Anillo del Pescador le abofetee. Me gustará no verles mañana. Como dicen en mi pueblo, para estar a disgusto, mejor no ir.