miércoles, 28 de mayo de 2008

De lealtades y compromisos

Ya se sabe que en política no se sabe de lealtades o compromisos; es más, las personas leales y comprometidas son tenidas por peligrosas, ya que esas lealtades y compromisos pueden impedirles adaptarse a la realidad social, las necesidades del partido o lo que sea.

En un periódico de hoy descubro que un concejal de la oposición municipal de mi ciudad de acogida se debate entre irse al Parlamento autonómico (reclamado por la dirección de su partido) o mantener su compromiso con el jefe de su grupo municipal.

Esta mañana mismo he sabido que el concejal de marras ha decidido irse al Parlamento, faltando a su compromiso es el segundo que lo hace, hubo otro que se marchó de jefazo de una empresa a los dos días de perder las elecciones).

Por lo visto, el jefe del grupo municipal, a la vista de tanta deslealtad, ha decidido dimitir, faltando al compromiso con sus electores.

Insisto, a los políticos tendríamos que quitarles relevancia, algo así como el 60 o el 70%, y no fiarse de ellos ni su padre.