martes, 29 de agosto de 2006

Santiguarse peor que fumar

El pasado mes de febrero, en el estadio de Ibrox, en Glasgow, el guardameta polaco, Artur Broruc, fue sermoneado por las autoridades. Se había santiguado y ese gesto suponía un atentado contra el orden público. La fiscalía de la Corona calificó el gesto de "provocativo", dijo que había causado un alboroto en el estadio y decidió simplemente amonestar al deportista en lugar de procesarle. Según informó Efe, un portavoz de la fiscalía explicó que el gesto de persignarse se había producido ante una muchedumbre enfervorizada por el encuentro entre el Celtic (apoyado por los católicos) y sus rivales, los Rangers (protestantes), por lo que equivalía a un atentado contra el orden público.

Por el contrario, un portavoz de la Iglesia católica tachó de "lamentable" la amonestación al jugador dado que "la señal de la cruz está aceptada globalmente como gesto de reverencia religiosa". El portavoz católico, Peter Kearney, agregó que persignarse es un gesto "muy habitual en el fútbol internacional y en todos los partidos del Mundial". "Es del todo lamentable que Escocia se haya convertido al parecer en uno de los pocos países del mundo en que un simple gesto religioso se considera delito", señaló.
 
En la misma ciudad, Glasgow, al canto rodado Keith Richards le han perdonado fumar en el escenario durante un concierto, por considerar que era un espacio lo suficientemente grande y abierto como para que no se le pudiera aplicar la ley.
 
Uno: Un campo de fútbol, ¿no es un lugar suficientemente grande y abierto?
Dos: La señal de la Cruz, ¿no es propia de todos los cristianos, católicos y protestantes?
 
Jo, cómo nos estamos poniendo...