jueves, 4 de enero de 2007

Contra desesperación, esperanza

Me puse algo pesimista en el post anterior, y los comentarios han venido a elevarme la moral: buenos amigos. Además, en mi libro de cabecera actual, Joseph Pearce se pregunta: "Quizá la civilización occidental se encuentre en declive (..). Quizá el pesimismo sea la propia enfermedad que está matando al paciente. ¿Qué fue antes, el declive o el pesimismo? (...) ¿Es acaso el cinismo lo que está acabando con el alma de la civilización?".
El filsósofo E.F. Schumacher -el de Lo pequeño es hermoso- concluía que el pesismismo profético se auto-realiza: si uno cree lo peor, seguramente sucederá lo peor. La negatividad engendra negatividad. El antídoto contra la desesperación es la esperanza.