Entrada destacada

Melior finis quam principium

Se acabó . No tiene sentido seguir con este blog en la era de las redes sociales y de lo que vendrá. Desde ahora, trasladaré mis perpleji...

viernes, 10 de agosto de 2007

Las reencarnaciones de Herodes

Como es sabido -o no, porque esto ya no se estudia-, Herodes mandó asesinar multitud de recién nacidos para evitar el nacimiento de un Rey que podía quitarle el trono -un trono más bien demediado-. A lo largo de la Historia no le han faltado émulos; pero los más aventajados han surgido recientemente.

Recordemos a Malthus, que mandó matar a los niños pobres para que no se acabara la comida de los ricos.

Recordemos al Club de Roma, que mandó matar a los niños del tercer mundo para que no se acaben las materias primas del primer mundo.

Y ahora tenemos a Al Gore y sus corifeos, que insisten en que hay que matar a los niños de los países pobres para combatir el cambio climático: es decir, para que las muchedumbres desarrapadas no pisoteen los parques de recreo de los opulentos.

Dan ganas de vomitar.