viernes, 16 de noviembre de 2007

Aviso para gobernantes

Comienzo del Libro de la Sabiduría

[1] Amad la justicia, los que juzgáis la tierra, pensad rectamente del Señor y con sencillez de corazón buscadle.
[2] Porque se deja hallar de los que no le tientan, se manifiesta a los que no desconfían de él.
[3] Pues los pensamientos tortuosos apartan de Dios y el Poder, puesto a prueba, rechaza a los insensatos.
[4] En efecto, en alma fraudulenta no entra la Sabiduría, no habita en cuerpo sometido al pecado;
[5] pues el espíritu santo que nos educa huye del engaño, se aleja de los pensamientos necios y se ve rechazado al sobrevenir la iniquidad.
[6] La Sabiduría es un espíritu que ama al hombre, pero no deja sin castigo los labios del blasfemo; que Dios es testigo de sus riñones, observador veraz de su corazón y oye cuanto dice su lengua.
[7] Porque el espíritu del Señor llena la tierra y él, que todo lo mantiene unido, tiene conocimiento de toda palabra.