jueves, 8 de enero de 2009

Dios viaja en bus (o no)

Vaya por Dios! Ahora resulta que Dios probablemente no exista, o sí, según qué autobús coja uno. Menos mal que, en cualquier caso, el transporte urbano te anima a disfrutar de la vida.

La campaña atea me parece mejor: "There's probably no God. There's probably no God. Now stop worrying and enjoy your life”. Queda muy “british”. La traducción al castellano (qué raro que en Barcelona no lo hayan puesto en catalán, ¿les multarán?) queda extraña: “Probablemente Dios no existe Deja de preocuparte y disfruta la vida”; le faltan los puntos del original, quizá debiera decir “exista” en lugar de “existe”, y a eso de “disfruta la vida” le falta un “de”: suena al famoso pareado de “¡Viva la vida, alegre y divertida!”.

Da que pensar la progresiva disminución del énfasis tipográfico: muy grande y llamativo el “There’s probably no God.”, que parece lo que de verdad quieren recalcar; más modesto lo de que no te preocupes, como reconociendo que si Dios no existe –probablemente-, es como para preocuparse; y más diluido aún lo de “disfruta la vida”, como si fueran conscientes de lo desmedrado del consuelo.

Me gusta menos la réplica evangélica: “Dios si existe Disfruta de la vida en Cristo”. Tanta apelación pública a Cristo siempre me ha dado repelús; pero es que ese “si” sin acento me tiene confundido: no sé si me están diciendo que Dios, en el caso de existir, disfruta de la vida (para lo que vendrían bien un par de comas), o qué.

Para el caso, prefiero la vieja campaña de la Iglesia en la prensa de Singapur, entre otros estaba este mensaje: “No me hagas bajar. Dios”.
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