jueves, 9 de septiembre de 2010

La baraja de los valores

No es un sueño, lo digo en serio, un Mago gigante y loco está barajando nuestra percepción de los valores como si fueran cartas, y en cualquier momento -antes, en cualquier caso, de que llegue el colapso medioambiental anunciado por el profeta Cameron en el templo del sumo pontífice Slim-, se abrirá ante nuestros ojos el gran truco que todo lo trastoca.

¿Que qué me pasa? Me pasa que el cinturón de seguridad está ganando en realidad a la leyenda del de castidad.

Veamos, el líder de la oposición de mi atribulado país se va de vacaciones y se despide de todos nosotros mediante un breve clip de vídeo grabado en un automóvil en marcha. ¿Problema? ¡No lleva puesto el cinturón de seguridad!

En Sevilla, juzgan a un policía multado por la Guardia Civil cuando perseguía a un ladrón. En lugar de ayudarle a detener al caco, los Civiles le detienen por conducir sin el cinturón de seguridad puesto. La abogada del policía se ha visto obligada a argumentar que el cinturón dificultaba el simultanear conducción persecutoria e intimidación armada.

Antes, a los mafiosos los encarcelaban por delitos fiscales; ahora, como no lleven puesto el cinturón de seguridad en el coche, la llevan clara.