lunes, 8 de octubre de 2012

Mucha tela que cortar

Aunque la crisis está obligando a hacer tantos recortes, aún queda mucha tela que cortar, sobre todo en organismos, entes y demás momios que han crecido al calor de los presupuestos públicos como setas.

Hace unos día me enteré de la existencia de un Director de la Oficina de Recuperación de la Memoria Histórica, o algo parecido, dependiente de la Junta de Andalucía. Está en manos de un comunista muy empeñado en dejar en pañales al Gran Hermano de Orwell en su labor de depuración de la Historia, y todo con nuestro dinero.

Ahora, gracias a un eructo mental, descubro que tenemos -y pagamos- un Consejo General de la Ciudadanía Española en el Exterior. Esperemos que aprovechen la metidura de pata de su presidente para liquidar al jefe y a todo el organismo. ¿No tenemos embajadas y consulados?

Pero hay más; llevar setenta (70) años con el mismo horario no impide que sostengamos de nuestro bolsillo una Comisión Nacional para la Racionalización de los Horarios, cuyo único objetivo parece ser adelantar los una hora horarios, pero conservando sus honorarios.

Ayer mismo leía a un médico denunciar que los recortes en sanidad estaban dejando incólumes la larga lista de jefes, jefecillos, organismos, escuelas, observatorios y demás puestos de designación digital que pululan por el sistema como las bacterias en los hospitales.

Y para colmo, seguimos aflojando la cartera para sentarnos a la mesa de la Alianza de Civilizaciones, con sus retribuciones económicas vitalicias, sus comités de sabios y expertos y toda la parafernalia del caso, que, como se puede comprobar, está siendo tan activa y eficaz en la resolución de los actuales conflictos.

Y no sigo, que ya hay bastante por hoy.