miércoles, 9 de noviembre de 2005

A los que nos gobiernan

Este es el texto de la primera lectura de la Misa de hoy (lecturas continuadas, no de la fiesta), y no he podido resistir la tentación de dedicarlo a los que nos gobiernan, en España y, en general, en Occidente.


Libro de la Sabiduría, capítulo 6
[1] Oíd, pues, reyes, y entended. Aprended, jueces de los confines de la tierra.
[2] Estad atentos los que gobernáis multitudes y estáis orgullosos de la muchedumbre de vuestros pueblos.
[3] Porque del Señor habéis recibido el poder, del Altísimo, la soberanía; él examinará vuestras obras y sondeará vuestras intenciones.
[4] Si, como ministros que sois de su reino, no habéis juzgado rectamente, ni observado la ley, ni caminado siguiendo la voluntad de Dios,
[5] terrible y repentino se presentará ante vosotros. Porque un juicio implacable espera a los que están en lo alto;
[6] al pequeño, por piedad, se le perdona, pero los poderosos serán poderosamente examinados.
[7] Que el Señor de todos ante nadie retrocede, no hay grandeza que se le imponga; al pequeño como al grande él mismo los hizo y de todos tiene igual cuidado,
[8] pero una investigación severa aguarda a los que están en el poder.
[9] A vosotros, pues, soberanos, se dirigen mis palabras para que aprendáis sabiduría y no faltéis;
[10] porque los que guarden santamente las cosas santas, serán reconocidos santos, y los que se dejen instruir en ellas, encontrarán defensa.
[11] Desead, pues, mis palabras; ansiadlas, que ellas os instruirán.

El que avisa no es traidor.

No hay comentarios:

Publicar un comentario