miércoles, 17 de mayo de 2006

O.V.N.I.

¡Vaya hombre! Ahora resulta que las naves extraterrestres no existen. El gobierno británico acaba de desclasificar sus papeles sobre avistamientos y la conclusión es que todos son fenómenos naturales, a veces unidos a alteraciones sensitivas del observador (cogorzas, por ejemplo).

Confío en que Dan Brown abra inmediatamente una investigación y descubra que se trata de una monumental ocultación de la verdad liberadora que nos traen los marcianos (y marcianas), para la que el MI5 se sirve de la Iglesia anglicana, y en concreto de una oscura organización ultraconservadora, "Las Esposas de Enrique VIII", en su intento de acabar con los miembros del "Priorato UFO", sociedad secreta de abducidos que están en el ajo.

Será divertido ver a Tom Hanks y a Audrey Tautou de verde, con una trompeta por nariz y dos antenitas en la cabeza, viajando de Londres a Cannes en un platillo volador promocional.