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Melior finis quam principium

Se acabó . No tiene sentido seguir con este blog en la era de las redes sociales y de lo que vendrá. Desde ahora, trasladaré mis perpleji...

domingo, 4 de junio de 2006

Una pregunta inocente

Hace unos días, una persona muy allegada a mí fue madre. En la Maternidad, le hicieron una "encuesta de satisfacción" sobre los servicios del Hospital: cómo había ido el parto, el tratamiento posterior, si la praxis había sido la adecuada... Entre unas 40 preguntas que la encuestadora hacía como una metralleta, se deslizaba una que decía: ¿Ha utilizado usted los servicios religiosos del Hospital? La reciente madre apenas pasó 24 horas en el Hospital (gracias a Dios, todo fue muy bien), y, teniendo que estar como es normal al pie de la cuna del bebé, no había bajado a la capilla a dar gracias a Dios en el Santísimo Sacramento, así que a punto estuvo de responder que no. Pero luego pensó, no muy inocentemente por cierto: ¿A qué viene esta pregunta? Y, malpensando, ató cabos. ¿Querrán convertir la capilla en un espacio "multiconfesional", sin sacerdote ni posibilidad de que el Señor esté presente? ¿Ahorrarse el sueldo del capellán? Y respondió que sí. Mirad que os envío como ovejas en medio de lobos...