lunes, 19 de junio de 2006

A la fuerza ahorcan

Sólo un escaso 37% -ni llega- de los catalanes aprueban el nuevo estatuto de autonomía. Y eso que no cuentan a los que, como yo, estamos censados en otros lugares de España, por los motivos que sean.

Es lo que pasa cuando nuestros representantes políticos, a los que elegimos y pagamos para que nos sirvan, se distraen intentando pasar a la posteridad poniendo un huevo.

Vale, ya lo han puesto; pero que no nos vengan ahora con que es lo que quiere Cataluña y bla, bla bla.

Por favor, recordemos a los gobernantes que no son más que funcionarios a sueldo al servicio de los ciudadanos, no los depositarios de esencias patrias o de ideales sublimes.