sábado, 11 de octubre de 2014

Estupidez creciente

Si en algo andamos sobrados, es en estupidez. No me refiero a que haya mucha gente estúpida -aunque lo parece-, sino a que las estupideces proliferan como setas.

Y no voy a decir nada sobre el ébola -me faltan manos-; ni siquiera de eso de que nuestros soldados regresan a Irak en misión de "adiestramiento y no de combate". Tampoco voy a comentar lo de la señora de Oriol, que se siente "víctima de sí misma".

No. Por una vez voy a hablar de un obispo para pedirle más rigor intelectual, si es que piensa seguir poniendo los pies fuera del tiesto para meterse en camisa de once varas.  El de Jerez, según la prensa, ha defendido su apoyo al indulto del ex Alcalde Pacheco, porque "tiene derecho a solicitar como ciudadano español que es".

Mons. Mazuelos está en su derecho de sumar su firma a la petición de indulto; pero no a confundir churras con merinas. Nadie impide al señor Pacheco su derecho a pedir el indulto -de hecho, lo ha pedido-; así que lo que en realidad suscribe el obispo es que se le conceda, cosa a la que nadie tiene derecho -es una medida de gracia-, y que, con la que está cayendo, parece poco oportuna, e incluso injusta.