lunes, 28 de enero de 2008

El silencio alemán

Se ha escrito mucho tratando de explicar, o al menos entender, cómo el pueblo alemán, culto, democrático e instruido, pudo primero sostener al régimen nazi y, luego, callar hasta el punto de "ignorar" el genocidio judío.

No conozco bien los mecanismos psicológicos que permiten estas muecas macabras de la Historia; pero el "silencio hasta la ignorancia" ante la barbarie, aun sin comprenderlo del todo, lo percibo, espeso y diabólico, a mi alrededor con el drama del aborto, mucho más cruel y despiadado que la "solución final"; por más sibilino.

¿Qué hay peor que el mal? El silencio ante el mal, hasta ignorarlo.