jueves, 4 de octubre de 2007

La Corte de las Maravillas

A los nuevos profetas sigue haciéndoseles la boca agua con las maravillas que va a traer la Educación para la Ciudadanía, asignatura obligatoria en todos los colegios del suelo patrio -incluidas las autonomías más díscolas-, mediante la cual nuestros más tiernos infantes van a regresar al estado de inocencia original rusoniano.

A los
valores urbanísticos, se añade ahora, según Zerolo, adalid de los Movimientos sociales en el partido que nos gobierna, el venturoso futuro de unas niñas y mujeres sin velo, gracias a la portentosa materia pedagógica.

Yo me conformo, modestamente, con que la EpC lograra dotar de un poco de civismo a la panda de cafres -con perdón para el Honorable Pueblo Cafre- que vi ayer en una plaza despanzurrando una máquina expendidora de aperitivos.

Se ve que me falta amplitud de miras.